Sí. La alimentación diaria debe ser placentera, al igual que lo deben ser nuestros demás satisfactores fisiológicos, como el dormir y respirar.
Cuidado. Lo que la alimentación no debe ser es un placer a costa de tu salud. Piensa que cuando comes alimentos para los que tu cuerpo no está diseñado como son la carne y los lacteos, estás haciendo que tu cuerpo se dañe aunque no lo veas el mismo día en que comes.
